lunes, 9 de junio de 2008

Veneno

Sobre mi frío ataúd
escucho tu llegada,
unas lágrimas resbalan
por mi pálida mejilla,
siento tus abrazos,
siento tu tristeza, deseaba verte
aunque no de esa forma, gracias por venir
a éste mi funeral
te escucho, te veo,
tan bella como la primera vez
pero ahora es la últiam, me llevo tu sangre
tan dulce como el vino
tan amarga como el veneno
que me tiene aquí.

Las lágrimas


Perforé mis ilusiones
con tus rosasa funerales,
bajo el cielo agonizante,
los sentimientos se cayeron
derrotados,
mi atormentado corazon
sangraba,
por las espinas que plantaste
sobre el ataúd
donde se disfrazaba mi soledad,
mostrándole al mundo
una absurda alegría
mintiendo que todo estaba bien, mientras mi alma
se suicidaba
bebiendo el veneno
más mortífero que puede haber:
las lágrimas.